Seguros

Energía

Servicios del hogar

Telecomunicaciones

Salud

Seguridad del Hogar

Energía Solar

Seguro de Automóvil

Audífonos

Créditos

Educación

Pasión por los autos

Seguro de Mascotas

Blog

El lado oscuro de los seguros: cómo las aseguradoras juegan con tus datos y tu bolsillo

En el mundo aparentemente transparente de los seguros, donde las pólizas prometen tranquilidad y protección, se esconde un entramado de prácticas que pocos consumidores conocen. Mientras navegas por Rankia comparando hipotecas o lees en El Economista sobre las últimas subidas del Euribor, las aseguradoras están recopilando datos sobre ti que van mucho más allá de tu historial de siniestros.

La segmentación de riesgo ha evolucionado hasta convertirse en un perfilado casi predictivo. Según datos de INESE, el 78% de las compañías utiliza algoritmos de inteligencia artificial para determinar primas, cruzando información de fuentes que nunca imaginarías. Tu actividad en Bolsamania, los artículos que lees en Cinco Días sobre economía personal, incluso tus búsquedas en Seguros Red para comparar precios: todo se convierte en datos que alimentan modelos que deciden cuánto pagas por proteger tu coche, tu hogar o tu salud.

Lo más preocupante no es la recopilación en sí, sino cómo estos datos se interpretan. Un estudio reciente publicado en Europa Press revelaba que personas que consultaban frecuentemente información sobre enfermedades en portales de salud recibían ofertas de seguros médicos con primas hasta un 30% más altas. La correlación se había convertido en causalidad en los algoritmos: interés por la salud igual a mayor riesgo, cuando en realidad podría significar simplemente mayor concienciación preventiva.

En el sector de los seguros de automóvil, la telemetría ha abierto la puerta a una vigilancia constante. Los dispositivos que monitorean tu conducción prometen descuentos por buena conducta al volante, pero también recogen datos sobre dónde vives, a qué horas te desplazas, incluso si frenas bruscamente en ciertos trayectos. Esta información, según denuncian asociaciones de consumidores citadas en Expansión, se está utilizando para crear perfiles de riesgo que poco tienen que ver con la seguridad vial y mucho con la maximización de beneficios.

La paradoja es evidente: mientras los medios especializados como Seguros.es publican guías para ahorrar en pólizas, las propias herramientas de comparación están siendo monetizadas por las aseguradoras. Cada clic, cada consulta, cada simulación de precio alimenta bases de datos que permiten ajustar las ofertas no solo a tu perfil de riesgo, sino a tu perfil de consumidor. Pagas más no necesariamente porque representes mayor riesgo, sino porque los algoritmos han determinado que estás dispuesto a pagar más.

La regulación intenta seguir el ritmo de estas prácticas. La Ley de Protección de Datos y la normativa sobre seguros establecen límites, pero la realidad es que la tecnología avanza más rápido que la legislación. Las aseguradoras argumentan que estos sistemas permiten personalizar las ofertas y premiar a los clientes de menor riesgo, pero la falta de transparencia en cómo se calculan exactamente las primas deja a los consumidores en desventaja.

Expertos consultados por varios de estos medios coinciden en una recomendación: solicitar acceso a los datos que las aseguradoras tienen sobre ti. El derecho de acceso no solo te permite corregir información errónea, sino entender qué variables están influyendo en tu prima. Sorprendentemente, menos del 5% de los asegurados ejerce este derecho, según datos de INESE.

El futuro inmediato plantea dilemas aún mayores. Con la llegada del Internet de las Cosas, los seguros del hogar podrían monitorizar constantemente tus hábitos de consumo energético, tus rutinas de limpieza, incluso tus patrones de sueño. La línea entre protección e invasión de privacidad se vuelve cada vez más difusa.

Como consumidor, tu mejor arma es la información. Leer entre líneas las condiciones de las pólizas, comparar no solo precios sino también políticas de datos, y ejercer tus derechos de transparencia. En un sector donde el conocimiento es poder, entender cómo se calcula tu prima es el primer paso para no pagar más de lo justo por la tranquilidad que prometen venderte.

Etiquetas